Fue la dulzura de tus besos
o la fragancia de tu pelo
Fueron los acordes de tu voz
lo que me tiene preso
La debilidad de mis labios hecho canto
Es el fuego afrodisiaco que no puedo resistir
Voy funfiendome lentamente ante tu encanto
Me siento frágil, dejá de mirarme así
Fue la picardia de tu mirada
o la felicidad en tu sonrisa
Fueron la piel que quedaba al descubierto
cuando tienes desprendida la camisa
Y me consumo en el silencio,
recuerdo el dulce eco de tu voz
Tu risa llena mis rincones
dandole vida a este corazón.
Eres la vulnerabilidad hecha carne
La cuerda floja que camino en primavera
El punto debil bajo mi pecho
El talón de Aquiles de mi vida entera
jueves, 1 de octubre de 2009
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