jueves, 28 de mayo de 2009

Pequeña charla de un día frío

Hoy es uno de esos días que hace tanto frío que los hombres no quieren sacar ni el pito para mear. El lunes llegó con todo y parece que por fin podemos decir que estamos en un "otoño invernal". Aquí en La Rioja de por así son exagerados, extremistas los riojanos: si hace un poquito de calor sacan las muscolosas, y si hay un vientito abren el armario para sacar los abrigos, desde gorros hasta bufandas. Hablo con conocimiento de causa y no porque salga mucho a la calle, no, yo vivo encerrada en la cocina con el horno prendido. Un día de estos, las guachas que tengo de empleadas me van a dejar sólo el gas y me voy a cagar muriendo. No les voy a dar el gusto a las hijas de puta. Como les decia, les cuento esto de los extremistas climáticos riojanos porque mi nieto es uno de ellos. Hoy se fue al gimnacio y estuvo como tres horas allá, pero antes de irse se abrigó de pies a cabezas: joggings, remera manga larga, pulover, bufanda y campera de lana... ah, y un gorrito marrón que no le pegaba ni con cuarenta kilos de mocos.
Hoy llegó chocho el Martincito porque le fue bien en una exposición de Historia, me comentaba que habló sobre un tal ONU (debe ser lo de los marcianos) y yo asistía con la cabeza simulando que entendia todo lo que me decía. En realidad, toda la familia hace lo mismo porque nadie entiende una mierda las cagadas que estudia mi nieto. La cosa es que él sea feliz.
Llegó a eso de las dos de la tarde, almorzó y se fue derechito a la cama. Yo también dormí la siesta pero como me desperté temprano, fui a ver si necesitaba algo porque yo soy así de servicial y oportuna. Lo escuché decir que sus intenciones eran dormir hasta las seis, pero para mí eso es mucho. A eso de las cinco lo voy a ver y el tuyo estaba envuelto en cuarenta sabanas y colchones, y no miento eh, es exagerado cuando hace frio. Me acerco a la puerta a paso lento con mi andador y corro un poco la cortina, de lejos veo que está durmiendo y babeando la almohada como hace siempre. Entonces empiezo mi cuestionario:
- Martincito, ¿sos vos? -y claro, uno nunca sabe quién puede estar en la propia cama de mi nieto. Parece que no me escucha, entonces levanto un poco la voz y repregunto: - Martincito, ¿sos vos?
- Seh -me dice medio seco, como si estuviera despierto pero estaba volando en el quinto sueño.
- Ah, pensaba que no eras vos -le contesto. Al no responderme sigo: - ¿Estás durmiedo todavía, no?
- Seh.
- ¿Te vas a levantar en un rato, no?
- Seh, naséabuela.
- ¿Querés tomar algo?
- Ajam.
- ¿Querés tomar café?
- Seh.
- ¿Con leche el café?
- Seh.
- Buenoo, ¿querés que te lo prepare yo o lo vas a preparar vos?
- Yalovoyoaprepararyoabuela. -me contesta y logro descifrar lo que me dice porque sigue como medio pelotudo de sueño.
- Bueno, cualquier cosa le digo a la chica que te lo prepare -porque la chica de la tarde todavía andaba dando vueltas por la casa disimulando que limpia, pero en realidad la contrató Carlos para que me cuide. Yo sigo con mi interrogatorio: ¿Vas a salir más tarde?
- Seh.
- Ahh.. ¿tenés clases?
- Notengoqueiralgym.
- Ah bueno. ¿Querés que te despertemos en una hora en especial?
- Noyamelevanto.
- ¿Te sentís bien Martincito?
- Seh.
- Te veo resfriado y medio zozo.
- Estoydurmiendoabuela.
- Ahh perdón. Martincito, una última cosa...
- Seh.
- Cuando tenga tiempo, vayase un poquitito a la mierda, pendejo maleducado.
El otro sorprendido me miró de lejos y yo me retiré con mi andador. Que se cree este atrevido, encima que voy a ver si está bien me contesta para el culo. Este cree que por ser su abuela me va a contestar como a los locos, no se le mete en la cabeza a este niño que soy vieja, no boluda!

lunes, 25 de mayo de 2009

Un fin de semana de perros (Domingo y Lunes)

Hoy es lunes 25 de mayo, el frio se vino con todo. En realidad es un fresquete, pero frio al fin comparado con estos últimos dias que venimos padeciendo el calor de otoño de La Rioja. Ayer la verdad no pasaron muchas cosas como para escribir, así que decidí esperar hasta hoy a la noche para poder resumir lo que estuve observando estos dos últimos días. Como les contaba, hoy es 25 de mayo y celebramos nuestro primer gobierno patrio comiendo empanadas. Hoy la perra estuvo todo el día en el patio porque Graciela se cansó y enojó de que menstrue a lo largo y ancho de los pisos que ayer, partiendose el lomo, les sacó brillo. Desde ayer que los noto raros a los dos: a Zohe y al Martín. Zohe ayer estuvo todo el día como deprimida, para mí que extraña a los dueños y se le empieza a notar porque me pone (literalmente) cara de perro. Anda por la casa, come y duerme, es como una versión canina de Garfield.
Ayer el Martín casi me caga a pedos porque se enteró que doy de comer a la perra cuando estoy merendando, que quieren que les diga, a mi en el fondo la perra me produce ternura y cada dos por tres le tiraba un pedazito de pan para que se mantenga entretenida masticando algo. Al Martín no le gusta eso, dice que los animales no tiene que molestar mientras los humanos estamos comiendo. Dicho eso pone una cara larga: este anda malhumorado desde hace semanas. Yo no sé que le pasa pero espero que se le pase pronto porque hasta los amigos se empezaron a dar cuenta que anda "low baterry" como dijera Moria, mujer que mi nieto admira con locura. La madre conversando con Graciela, coincidió con ésta que el Martín anda flaco, y la razón de esto es que anda enamorado, pero yo no sé si el Martin ya la pone o no. En fin, cuanto sepa quién es la persona hija de puta que lo haga sufrir, le hago un enema con el andador. Igual como les digo, no sé si es sólo eso o si a este le picó otro bicho raro, habrá que entenderlo y darle tiempo (como siempre).
El Martín se quedó este fin de semana en casa y decidió cancelar el viaje a Malanzán con su familia porque vino Belén, su amiga pudiente que estudia en Córdoba. Salen de joda el fin de semana y cae estos dias tipo 5 o 6 de la mañana. Yo escucho media dormida cuando abre la puerta: es fácil identificar cuando el Martín vuelve en pedo. Si se tarda menos de treinta segundos en abrir la puerta es que volvió sobrio, sino puede estar minutos perdiendo tratando de encajar la llave y se siete el bullerío de llaveros y las puteadas que pega porque no puede abrir la puerta. Esta madrugada regresó sano, y ayer a la madrugada, también. En ambas ocaciones la perra, muy astuta, ya viene corriendo a celebrarlo. Lo sigue mucho al Martín, y este se encariño con la perra pero parece que al padre no le gusta mucho la idea de que se quede. Yo de vez en cuando, pregunto por el animal.
Parece que me encariñé con la perra.
A lo mejor uds. esperaban cagarse un poco más de risa con mis anécdotas, pero fueron dos dias grises en esta casa, hoy lunes 25 de mayo parece dia domingo, el frio se viene con todo, me duelen un poco los huesos y tengo que soportar que la Zohe y el Martín me pongan cara de perro. El animal se queda hasta mañana, pero el Martín tiene que hablar con el padre para ver si lo autoriza a que la perra se quede a vivir aquí. Lo hacen a escondidas porque saben que no sólo depende del alimento y el cuidado, sino también de mí. Yo soy una mujer grande y como saben a veces me olvido de las cosas, a veces me olvido que la quiero a la perra y eso me juega en contra con los nervios. Pero igual como les digo, los tratos los pactan entre el Carlos y Martín, creen que yo no puedo tomar desiciones por mi cuenta, yo no sé que se piensan. Y eso que se los aclare miles de veces: soy vieja, no boluda!

sábado, 23 de mayo de 2009

Un fin de semana de perros (Sábado)

Esto de la perra ha tenido repercución a nivel nacional. Bueno, a lo mejor exagero un poco... per aquí en el barrio todos hablan de ella. Lo que pasa es que la perra al ser siete mesina parece que es media rebelde y como conté anteriormente no les da un tronco de bola al Martín y a Graciela cuando la llaman. Resulta que cuando le da la loca, Zohe sale al jardín del frente y, además de pisotearme las petunias y las ortensias, corre de un lado para el otro jugando. Si lo vieran al boludo de Martín corriendo trás la perra sin poder atraparla. Graciela es más viva, la agarró del collar pero flor de tarascón le tiró. Yo les advertí que la perra no era ni buena ni buenuda, era arisca cuando quería. Mientras Martín y Graciela intentan agarrar a esa perra de mierda que ya me cagó hasta el ficus, los vecinos miran el frente de casa como a un plasma y se cagan de risa de la escena que los otros dan: semejante espectáculo vecinal. La cosa es que cuando logran atraparla, la tienen que llevar entre los dos empujando a la perra, lo gracioso es la imágen del panorama: se contrasta el pobre flaco de mi nieto que la empuja de atrás y de adelante Graciela, con su culo doce porciones, la tira del collar mientras la perra se resiste.
¿Recuerdan que ayer les comenté que la perra empezó a menstruar? Bueno, no paró más. Deja el piso a la miseria, parece que los mosaicos son rosarios porque la muy perra se encarga de darle formita a las gotitas que va dejando. Ayer cuando se perdió supuestamente, Martín la encontró sobre su cama: ¡si vieran el grito de horror que pegó el tarado este! Quedé con el andador pegado al techo del susto, pensé que había encontrado el poster de Serrat que tiene su padre en la pieza hecho mierda y que ya pensaba en que Carlos lo iba a culiar a patadas. Lo que pasa es que la perra se le habia metido en la cama, pero no sobre el acolchado: Martincito es muy desordando, bah, es un servido de mierda además, y como deja la cama destendida, la perra se subio y se acostó sobre las sabanas que no hace una semana le habian cambiado. El olor a perro y los pelos era lo de menos: la tuya estaba muy hechada y pintó con gotitas de sangre las sabanas celestes. Y claro, también el colchón. ¡La puteada que se comió la perra! (¿No habrá tampones caninos, me pregunto yo? Digo, con esto de la tecnología, que los hombres se cogen a los burros, las cabras... está todo tan mezclado!)
La perra anda cara larga desde el mediodia y hoy a la tarde nos dimos cuenta que era: Yo pensaba que era la rosca que tengo guardada bajo la almohada desde Pascuas que le di sin que se dieran cuentan los otros, pero no. La perra extrañaba a sus dueños. Hoy a la tarde mientras Martin se ocupaba de que la raya del culo se le borre sentado ahi como mogólico frente a la computadora, la perra huyó. El tarado de mi nieto estaba tan conpenetrado con el chat, el mesenyer, el feisbuc y no sé que otras porquerías, que su amiga con la que estaba hablando virtualmente, un tal catamarqueña Belén (que creo que es la que aprovecha cuando duermo para usar mi baño), le preguntó o comentó algo de la perra y ahi se dio cuenta Martín que la perra no estaba. Estaba pálido, tenia la cara blanca como la Canosa del julepe que le agarró. El tema no era que se escape la perra, el problema era que si se escapaba en pleno celo, los perros del barrio la iban a agarrar y dejar la concha a la miseria a la pobre perra, la preñen y le dejen cuarenta hijos. Me le iba a cagar de risa en la cara a Martín, viendolo explicarles a los dueños el suceso. Pero bueno, esto no sucedió. Menos mal que Graciela se fue hasta el supermercado y ahi la piyó a la guacha, Martín la vió de lejos y se fue corriendo a ayudarla. ¡Si lo vieran al Martincito trayendo la perra en brazos cuadra y media en brazos! Con eso se puede decir que se justifica un poco el gasto innecesario de $100 al mes que se hace en gimnacio.
Ahora la perra la encerraron en el patio, porque parece que descubrieron que salta las rejas y así se va a la mierda. Yo por el momento voy a cenar y me voy a ir a acostar, pero siempre con un ojo medio abierto -y no porque sea vizca- sino porque sospecho que Martín va a salir a bailar y uno nunca sabe que puede pasar. Hace rato, mientras buscaba algo dulce en la cocina para llevarme a la boca, escuché sin querer detrás de la puerta que hablaba con Carlos, le pedía plata y que lo pase a buscar a eso de las once porque parece que a esa hora se juntan a chupar con los amigos: un par de alajas, una tal Analú la que pone la casa para la joda y a ese Jorge que no lo quiero para nada, seguro que me lo lleva por mal camino a m'ijo. Se juntan en lo de Belén, no, la catamarqueña que me usa el baño no, es otra que parece que ahora estudia Córdoba, porque es pudiente la chica. Mi nieto, pobre tarado, me miente y me dice que se va a dormir en un rato, cuando en realidad hace tiempo para la "previa" como le dicen ellos... Cree que me va a mentir a mí. no aprenden jamás: soy vieja, no boluda!

viernes, 22 de mayo de 2009

Un fin de semana de perros (Viernes)

Lo que me faltaba: el Martín me trajo una perra a casa. No sé si a esta altura hubiera preferido que sea una mina o de ultima un gato de telo, pero no; se comprometió a cuidar una perra que tiene 6 o 7 meses de vida recién. No sé si se da cuenta que me altera su presencia. Parece que el animal está en casa desde anoche, claro... aprovechando que la vieja duerme armemos un zoológico en casa. Hoy cuando me levanto casi me muero: veo un canino de altura mediana, pelo corto color blanco y negro. Yo no sé que va a decir Carlos, pero seguro que se a va poner del lado del pelotudo que tiene de hijo. La suerte es que la perra, a la cual los dueños bautizaron Zohe, se queda hasta el lunes. Los dueños parece que son amigos de Martín, y como viven en departamento no los dejan tener animales y como le vieron la cara a mi nieto, le encajaron la perra para que la cuide mientras ellos se rascan por cuatro días. El presupuesto en plantas que se van a comer cuando vuelvan: Zohe me cagó todo el césped (veremos si funciona como teoría del abono) y se comió todas las petunias del jardín. Me dejo las macetas peladas.
Graciela, la chica de la mañana, encima que no puede caminar del dolor de tobillo (yo le dije que cuatro tipos era mucho, pero no me hizo caso) tiene que andar detrás de la perra como boluda. El señor a lo total, se levanta tarde y nosotros nos la llevamos puta con el animal toda la mañana. ¡Encima es de inquieta! Yo soy una mujer grande, y para caminar me apoyo en un andador. Imagínense si la perra se me llega a cruzar, me tropiezo y me hago bosta con el piso. ¡Le voy a perder el andador por el culo a la perra y a Martín!
Ahora se tranquilizó un poco, pero hasta hace un momento estaba de los nervios: el animal se volvió loco. Para mi es porque justo hoy, su primer día aquí en casa, se le dio por ponerse en celos: menstrua como niña de 12 años. La perra está sexualmente activa, así que le tendremos que poner un candado a la puerta y otro en el órgano reproductor de la "canina". Le ensangrentó un pantalón a Martín, dejoó unas manchitas en el sillón y esta mañana las empleadas encontraron un par de gotas más por la casa. Con la lengua lo va a limpiar Martín si la perra sigue ensuciando así. El dueño le dijo a mi nieto que al año recién menstrúan pero yo le dije a Martín que hay niñas que empiezan a menstruar a los 9 años.. por qué no lo haria una perra? Qué acaso no venimos del mono todos?.
Martín me contaba que anoche cuando se fueron los chicos, la perra empezó a arañar la puerta. Yo me le cago de risa porque mientras hago los ejercicios con el kinesiólogo, mi nieto intenta atrapar a la perra: no le hace caso, se le escapa y no quiere entrar a la casa. Hace diez horas está en el jardín del frente pisoteándome las platas. Parece que se quiere ir a la mierda, y eso que la intentaron llamar hasta con pan con dulce y no hay caso. Ni con el nombre viene la hija de puta. Para mi que la perra está poseída: no sabemos como hace, pero la encierran en el patio y como tiene cerradura la puerta, Graciela y Martín metieron dos sillas para que le haga presión. No es la solución, la perra hace magia, no sé como pero cuando se dan cuenta la perra ya está adentro de la casa. La perra está embrujada o algo por el estilo, les juro que hasta pensé que era el mismísimo diablo. Me cagué hasta las patas de solo pensarlo. Si esta noche la perra me habla, dejo de tomar las pastillas para el Alzheimer y me auto medico con Alplax. Y a mí que no me vengan con el cuento de que la perra es mansita porque ya pegó los primeros tarascones. Estos no aprenden más, me quieren engañar pero se olvidan que soy vieja, no boluda!


Continuará...

martes, 12 de mayo de 2009

Sarita se presenta a su manera

A mi me cagó un elefante, pero de esos que cagan soretes bien grandes. Ochenta y siete años y ya Dios se encargó de encajarme Alzheimer, diabetes y Parkinsson. Estoy como lo que soy, una vieja al pedo todo el día. No me dejan hacer nada. Tengo dos hijos: uno se ocupa de mi, viene, me da órdenes y me mezquina la plata de mi mensualidad, es el colmo. Mujeriego como él solo, chamuyador, se hace el escritor y cuando se pone lentes, es una cosa que no se puede creer el nivel de intelectualidad que alcanza (o al menos eso cree él). El otro es peor que menstruación irregular, viene cuando se le cantan ls bolas y cuando lo hace, no me tiene paciencia. Es más, el kinesiólogo -si fuese por que le pagamos-, diría que viene más seguido que él y me tiene más cariño. Como si fuese poco, ahora me encajan a este pendejo, bah, pendejo.. tiene 19 años ya, y estudia esa mierda de periodismo, ya le dijo su padre: "Te vas a cagar de hambre Martín con esa carrera", pero no entiende. Este se vinó a vivir aquí porque es un atorrante, cree que no sé lo que hace cuando me voy a dormir a eso de la nueve de la noche.

Como si fuese poco me metieron dos empleadas y ninguna sirve para bosta. Una empleada es muy grandota, para mí es ella la que me rompe los focos y me los quema, porque es tan alta la guacha que a lo mejor no se da cuenta y se los lleva puestos. Tiene cara de quedada, bah, en realidad se hace la muda pero es bien pícara... y dentro de todo, es la que más me ayuda. Y lo malcria al Martin como si fuese hijo propio, después se quejan de que el chico es un inútil de mierda si por suerte no le lavan hasta los calzconillos cuando los tiene puestos. Yo como abuela le lavo los calzoncillos, pero a veces me gustaría no hacerlo. Soy una mujer grande que ya no puede exponerse al olor a bolas de un pendejo de 19 años... con todo lo que eso implica!!La otra empleada es una gorda culona que parece tapón de dique, tiene las piernas re chuechas. Para mí que es todo ese pelo oxigenado que tiene lo que le da el aspecto de retardada. En realidad tiene como un color medio raro, entre naranja, amarillo y las raices negras las hijas de puta. En fin, estas también son unas atarrontas. Creen que no sé que cuando me voy a dormir, acuerdan con sus machos para encontrarse aqui en la puerta de mi casa. Algún dia me voy a cansar y las voy a mandar a la mierda, con novio y todo, que se creeen? Soy vieja, no boluda! Así que ya saben, si vienen a casa a lo mejor me acuerdo de Uds. y los trato bien, sino disimulo y converso, pero al fin y al cabo... y lo último que les voy a pedir es, por favor, ¡que no usen mi baño!