De mi guitarra, tengo las cuerdas rotas
de tanto tocarte esta vieja canción.
Dos manos gastadas de tanto recordarte cuando me invade tu calor.
Me queda una esperanza perdida, una ilusión debida,
mi corazón devaluado porque hasta mi sombra me abandonó.
domingo, 26 de abril de 2009
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1 comentarios:
A mi se me gastan los dedos (?)
JAJAJAJJA.
Dios...ya volverá tu alma, la economía del corazón siempre está en crisi, pero sigue viva, siempre.
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