lunes, 13 de abril de 2009

Los abrazos rotos.

Busqué en Internet la foto de un abrazo roto para ilustrar estas palabras, pero sólo conseguí los posters de la nueva película de Almodóvar ya que así se titula.
Me di cuenta que el abrazo roto no se puede graficar, el abrazo roto muy pocas veces se puede concretar, los abrazos rotos son situaciones que nos tiran al abandono, que nos sueltan a un espacio de soledad donde por más que estires tus brazos muy pocas veces -o casi nunca- encontrarás una respuesta, otros brazo...
Los abrazos rotos son abstractos y no estan a la vista del ojo humano como aquellos que vemos seguidos en la calle, en la vida mundana dijera una amiga, o en cualquier esquina, de una pareja, de madre e hijo, de dos amigos, de dos brazos que buscan una unión más alla de lo corporal y formal, dos brazos que buscan respuestas a miles de preguntas, la calma a las inquietudes que nos impulsan a estirarlos y recomponer los abrazos rotos...
A las personas como yo, se podría decir, que no le falta nada en la vida, pero que de vez en cuando una mala situación aparece para rompernos los abrazos, y te juro, que no hay nada peor que vivir esta vida sin tu abrazo. Bien lo grafica una canción, "soy sólo la mitad de mi cuerpo sin tu abrazo"... A veces uno busca en canciones cosas que representen un momento de la vida de uno, pero a veces no nos damos cuenta que tenemos que hablar de nosotros para hablar de la vida misma.
Los abrazos, más alla de ser lazos de unión afectiva o formal por alguna salutación, son también la protección indispensable para una persona que la requiere y que no se anima a articular, porque también existen las palabras calladas -como asi también los besos pérdidos, pero de estos hablaré en otra oportunidad-.... La articulación de palabras a veces se vuelve tan dificil que me cuesta pedirte que articules tu cuerpo y recompongas mis abrazos rotos. Además, los abrazos manifiestan necesidad, necesidad innata de las personas a sentirse envueltos en confianza, en amor, en amistad, en cualquier sentimiento que se te venga a la cabeza; pero a veces la necesidad innata se vuelve una necesidad humana, y vaya que los abrazos lo son.
Y en mi vida, hoy por hoy, me sobran los abrazos y me duelen los que se han roto...

0 comentarios: